Ser comerciante o empresario hoy, más que siempre, requiere de estoicismo e hidalguía. Ya lo decía muy bien, José de San Martín : “para los hombres de coraje se han hecho las empresas”, premisa que claramente está a pleno!!
◊La injusticia:
está a la orden del día y desde todos los vértices; las presiones se sienten desde los roles subalternos ( empleados directos y tercerizados),mismos que les cuesta comprender la complejidad coyuntural; los roles de contralor que son los que imponen cada vez más sin importar las circunstancias apremiantes por las que hay que atravesar; los roles de usuarios/clientes que cada vez presentan más disconformidad y menor empatía; y el rol de la competencia desleal que crece a paso magnánimo.
♦El miedo:
es el sello favorito de quienes fungen el gobierno nacional, provincial, municipal. Desde sus imposiciones y amenazas a los genuinos generadores de trabajo ( empresarios), y desde su selectiva escala de prioridades para el pueblo. Tristemente el miedo en casi todos los dominios ha dejado de ser una luz amarilla, ya que su exponencial crecimiento lo lleva al pánico y a veces al TERROR=>> “está siendo una luz roja muy intensa”.
♠La ignorancia:
el desconocimiento absoluto de “la PERPLEJIAD galopante” que abraza al rol empresario. Y en vez de consultar, escuchar, descubrir y comprender, se lo tilda de desalmado y materialista.
#Las problemáticas son múltiples y cotidianas, y conferimos que es acorde a la actividad. Asimismo, HOY se está tornando “AGOBIANTE AL EXTREMO”. Irónicamente para esta fracción de la sociedad (los empresarios) solo hay “EXIGENCIAS CONSTANTES y PROGRESIVAS”, y nunca una mínima ayuda de ninguna índole.
♥Tan solo queda: “seguir trabajando, haciendo el aguante, rezando y agradeciendo”. Confiando en que el Universo pone todo en su debido lugar en el momento adecuado.

